¿Quién realizó este experimento y cuándo?
En 1999, los investigadores Adrian North, David Hargreaves y Jennifer McKendrick realizaron un estudio en una tienda de vinos en el Reino Unido. Publicaron los resultados en la revista científica Nature, una de las más prestigiosas del mundo.
¿Cómo se diseñó el experimento?
Durante varios días, se alternaron dos tipos de música en la tienda:
* Música francesa
* Música alemana
Todo lo demás se mantuvo igual: precios, disposición, personal, productos y horarios. Los clientes no sabían que estaban participando en un experimento.
¿Qué se midió exactamente?
Se registró:
* Qué tipo de vino compraban los clientes
* La cantidad de botellas vendidas
* Si los clientes notaban o no la música
¿Qué resultados se obtuvieron?
Cuando sonaba música francesa, los clientes compraban significativamente más vinos franceses.
Cuando sonaba música alemana, aumentaban las ventas de vinos alemanes.
Lo más interesante: cuando se les preguntó, la mayoría de los clientes afirmó que la música no había influido en su decisión.
¿Qué demuestra este experimento?
Demuestra que la música puede influir en elecciones complejas sin que seamos conscientes. No se trata solo de ritmo o emoción, sino de asociación cultural automática. El cerebro conecta sonido y significado sin pasar por la reflexión consciente.
¿Qué relación tiene esto con la música funcional y ambiental?
Este estudio confirma que la música ambiental no es neutra. No solo acompaña: orienta decisiones, construye climas mentales y guía comportamientos colectivos. La música no solo organiza el tiempo; también organiza el deseo.