En un mundo donde la adultez nos acecha con listas interminables de pendientes, reuniones eternas y notificaciones sin pausa, Loy, la artista colombiana que lleva el pop en la sangre, nos entrega un salvavidas en forma de canción. 'Yo no quería crecer' es su nuevo lanzamiento, una oda nostálgica a los días en los que todo parecía más simple, cuando lo único que importaba era jugar hasta que la luna nos llamara a casa.
El 2025 comienza con fuerza para la cantante y compositora de Medellín, quien ha decidido abrir el año con una serie de cuatro sencillos que prometen reconectarnos con nuestro niño interior. Este primer adelanto llega con una estrategia de medios potente que pondrá su voz en el radar de toda Latinoamérica y con campañas interactivas que harán vibrar sus redes sociales.
La canción es un grito generacional, una rebelión melancólica contra la vorágine de responsabilidades que nos consume. Loy toma inspiración de las raíces del pop-rock que marcaron a toda una generación, evocando la esencia de Avril Lavigne, Kudai, RBD, Belanova y Belinda. Con una producción que combina guitarras nostálgicas y una letra que es casi un diario íntimo de cualquiera que haya sentido el peso de la adultez, la canción se siente como un abrazo sonoro a nuestra versión más joven.
La propia Loy lo describe con emoción: "Escribí esta canción en un momento en el que me sentía abrumada por todas esas cosas para las que nadie te prepara. A medida que crecemos, aprendemos a lidiar con nuevas responsabilidades y expectativas, pero a veces necesitamos una pausa para recordar lo lejos que hemos llegado y lo fuertes que nos hemos vuelto".
El videoclip de la canción es una historia visual cargada de simbolismo. Nos muestra la rutina de un adulto atrapado en el estrés cotidiano hasta que su niña interior aparece para salvarlo de su propia desesperación. Un recordatorio de que la felicidad no se encuentra en la acumulación de tareas cumplidas, sino en esos momentos donde dejamos que nuestros sueños nos guíen.
Sin embargo, aunque la idea detrás del tema es poderosa y emotiva, hay algo que genera un contraste curioso. Mientras la letra toca fibras sensibles en los adultos que recuerdan su infancia con nostalgia, el sonido del pop adolescente que caracteriza la canción podría hacer que algunos sientan que la mezcla es un tanto extraña. Una producción fresca, juvenil y enérgica que parece estar en otro canal con respecto a una temática más introspectiva y reflexiva. ¿Es una combinación arriesgada o una nueva forma de conectar con distintas generaciones? La respuesta quedará en los oídos de quienes la escuchen.
El verdadero poder de 'Yo no quería crecer' está en su capacidad de transportarnos, de hacernos sentir que aún podemos volver a escuchar las mismas canciones en un walkman imaginario, de recordar lo que éramos antes de las obligaciones y el cansancio. La canción es perfecta para ese instante en el que el mundo pesa demasiado: en un viernes eterno antes de que acabe la jornada laboral, en medio de una lista de correos sin responder, o simplemente cuando necesites recuperar esa chispa de energía que te hacía cantar en la ducha con un cepillo de micrófono.
Loy nos ofrece una experiencia a los recuerdos y unos minutos para todos aquellos que alguna vez miraron al espejo y se preguntaron: ¿en qué momento crecimos tanto? 'Yo no quería crecer' ya está disponible en Spotify y promete ser la primera parada en este viaje nostálgico que la artista nos tiene preparado para los próximos meses.